Desde hace miles de años, la cerveza es parte de nuestra historia, cultura y dieta mediterráneas. Por su sabor refrescante, su baja graduación alcohólica y su mínimo aporte calórico, esta bebida es la compañera ideal de una dieta sana y equilibrada.

Numerosos endocrinos y especialistas en nutrición coinciden en que la importancia de una buena alimentación es tal, que una persona propensa a desarrollar una enfermedad determinada puede llegar a retrasarla e incluso inhibirla, simplemente con una buena terapia nutricional y unos hábitos de vida saludables.

Evitar el estrés, hacer ejercicios regularmente, mantener una actitud positiva y llevar una alimentación equilibrada, pueden convertirse en una forma fácil y natural para prevenir ciertas dolencias.

Así, graves enfermedades que afectan a la población actual, como las afecciones cardiovasculares o el cáncer, pueden prevenirse en gran parte si nos adecuamos a determinados patrones alimenticios.

El análisis de la cerveza revela la presencia de diversos minerales indispensables en al organismo como el fósforo, calcio hierro potasio y manganeso, así como de vitaminas particularmente de las del complejo B como la riboflavina y al niacina.

La cerveza se digiere fácilmente. Sus componentes se absorben y asimilan fácil y rápidamente por el organismo.

El consumo moderado de cerveza disminuye la retención de agua y es un excelente diurético. Sin embargo, y a pesar de las numerosas investigaciones hechas al respecto, no se sabe qué componente individual es el responsable.

Una Jarra de Beneficios

La cerveza es una bebida elaborada con ingredientes 100% naturales (agua, cebada, levadura y lúpulo), y está compuesta por más de 2000 elementos. Es una de las pocas bebidas que contienen vitaminas y minerales de forma natural, destacando especialmente las vitaminas del grupo B, como la riboflavina, piridoxina, niacina, ácido fólico y tiamina, y las de los grupos “A”, “D” y “E”. Además tiene una graduación alcohólica muy baja, generalmente entre 4º y 5º, y es la única bebida que cuenta con una variedad sin alcohol.

La cerveza es una bebida-alimento que puede ser beneficiosa para la salud, siempre que se consuma con moderación. Aparte de las vitaminas y minerales que contiene, su consumo mesurado puede reducir hasta un 60% el riesgo de mortalidad por enfermedades cardiovasculares, según las investigaciones del Instituto de Nutrición y Bromatología del Consejo Superior de Investigaciones Científicas y la Sociedad Española de Dietética y Ciencias de la Alimentación. Este factor protector va en aumento con la edad, en especial a partir de los cincuenta años.

Además, el alcohol, en cantidades moderadas, aumenta el colesterol asociado a las lipoproteínas de alta densidad (HDL) o “colesterol bueno” y disminuye los niveles del colesterol asociado a las lipoproteínas de baja densidad (LDL) o “colesterol malo”, lo que reduce los riesgos de padecer enfermedades y accidentes cardiovasculares (White, 1996).

El consumo moderado de cerveza podría también estar asociado con el retraso de la aparición de la menopausia. Numerosos estudios científicos realizados en diversos países concluyen que el nivel de estrógenos en sangre es mayor en el caso de consumidoras moderadas de alcohol que en mujeres abstemias. Además, la cerveza contiene fitoestrógenos, compuestos de estructura química muy próxima a la de los estrógenos naturales, que serían responsables de un retraso de dos años, como promedio, en la aparición de la menopausia en mujeres que beben cerveza con moderación (Togerson et al., 1997). Este retraso de la menopausia significa también que se posterguen los efectos y trastornos que conlleva, como la temida osteoporosis y los problemas cardiovasculares, entre otros.

Antioxidantes Naturales

Durante la vida se produce un equilibrio continuo entre oxidantes y antioxidantes pero, a medida que envejecemos, este balance se desplaza a favor de los oxidantes. Por tanto, es de suma importancia el consumo de alimentos ricos en antioxidantes naturales para contrarrestar estos efectos. Los antioxidantes retrasan el envejecimiento celular, disminuyen el riesgo de infarto y de enfermedades cardiovasculares, y tienen cierta capacidad en la prevención de determinados tipos de cáncer.

El estudio “Actividad antioxidante de la cerveza: estudios in vitro e in vivo”, elaborado por la Universidad de Burgos y la Universidad de Valencia, señala que la cerveza cuenta con una estimable cantidad de antioxidantes naturales que, debido a su poder de capturar radicales libres, previenen el deterioro oxidativo de los alimentos y perturbaciones de la salud. (Ver más de los antioxidantes).

Otras Propiedades de la Cerveza

La cerveza puede considerarse una bebida alimento, natural y saludable. No contiene grasas y aporta vitaminas del grupo B, que son importantes para un equilibrio nervioso adecuado, como la riboflavina (B2) que facilita la digestión, piridoxina (B6), niacina, folatos y ácido fólico, y tiamina (B1) que actúa sobre el metabolismo de los glúcidos.

La cerveza es una bebida refrescante, tónica y rica en extractos naturales que la convierte en un buen aperitivo porque estimula las papilas gustativas y abre el apetito.

La cerveza cumple todos los requisitos higiénicos, debido a que no es posible que en ella se desarrollen mocroorganismos patógenos. La presencia de alcohol, de sustancias amargas y de componentes fenólicos tienen un efecto beneficioso.

El consumo moderado de cerveza, al contener alcohol, disminuye la retención de agua y es un excelente diurético, disminuye la excitabilidad y facilita la relajación.

La cerveza se digiere fácilmente. Sus componentes se absorben y asimilan fácil y rápidamente por el organismo.

Algunos Elementos que la Componen:

El Instituto Nacional de Nutrición analizó tres marcas de cerveza y con los siguientes resultados:

Elementos

Marca A

Marca B

Marca C

Tiamina

8.60 mg/100gr

7.20 mg/100gr

8.60 mg/100gr

 Riboflavina

9.00 mg/100gr

4.00 mg/100gr

8.00 mg/100gr

Niacina

8.60 mg/100gr

17.60 mg/100gr

19.30 mg/100gr

Calcio

.09 mg/100gr

.07 mg/100gr

.05 mg/100gr

Sodio

5.00 meq/l

2.9 meq/l

1.9 meq/l

Potasio

7.60 meq/l

9.4 meq/l

9.60 meq/l

Magnesio

2.53 mg/100gr

3.35 mg/100gr

2.53 mg/100gr

 

 

 

PRINCIPALES COMPONENTES DE LA CERVEZA

Debido a sus componentes, la cerveza consta de una serie de propiedades funcionales:

Alcohol Etílico

El consumo moderado de alcohol tiene efectos positivos para el organismo, siempre que se trate de individuos adultos, sanos, y que no consuman fármacos con los que el alcohol pueda interferir (Woods y Bax, 1982; Ockhuizen, 1988).

El Estudio destaca que el alcohol, en cantidades moderadas, aumenta el colesterol asociado a las lipoproteínas de alta densidad (HDL) en relación al nivel habitual que se da en personas abstemias. Este aumento del “colesterol bueno” reduce los riesgos de enfermedades y accidentes cardiovasculares (White, 1996).

Son particularmente interesantes los datos de Hein et al (1996) sobre el nivel de “colesterol malo” – asociado a las lipoproteínas de baja densidad (LDL) -, la tasa de isquemias cardiacas y el consumo de alcohol. El efecto protector del consumo de alcohol no se manifiesta en individuos con una tasa de colesterol LDL inferior a 3,63 mmol/l, pero resulta dramático en individuos con mas de 5,25 mmol/l: el índice acumulativo de isquemias cardíacas fue del 16,4% para los abstemios, del 8,7% para los bebedores de hasta 3 copas diarias, y del 4,4% para los consumidores de mas de 3 copas diarias.

Por su parte, Delin y Lee (1992) estudian la interacción del alcohol y la disponibilidad de nutrientes, así como las consecuencias gastrointestinales del consumo de bebidas alcohólicas, y sugieren que las bebidas alcohólicas constituyen un complemento importante de la dieta, aumentando el nivel de satisfacción y contribuyendo a la relajación necesaria para una buena digestión y una adecuada absorción de nutrientes. (Ver más del alcohol etílico).

Folatos

Reducen el riesgo de anemia megaloblástica y de malformaciones en la médula espinal. La ingesta diaria de un litro de cerveza en varias tomas, que muchos investigadores (Parker et al., 1996; Mc Elduff y Dobson, 1997; Jian- Min et al., 1997) consideran como una cantidad saludable para individuos adultos normales, supondría 30 mg de folatos, que no se destruyen al no someterse a ningún tipo de tratamiento térmico ni de oxidación. Esta ingesta supone un 15% del total recomendado para un adulto normal, y el 10,9% del recomendado a madres lactantes. (Ver más de los folatos).

Polifenoles

Que actúan como antioxidantes naturales que potencialmente podrían reducir los fenómenos oxidativos responsables del envejecimiento del organismo. Un litro de cerveza puede aportar a la dieta diaria un 20% del consumo medio del total de polifenoles. (Ver más de los polifenoles).

Fibra Soluble

Que evita el estreñimiento, disminuye la incidencia de cáncer de colon y de diverticulosis, y rebaja la colesterolemia (Asp et al., 1993; Hughes, 1998; Dreher, 1987). La ingesta recomendada de fibra dietética es de 30 g diarios de los que un tercio debe ser fibra soluble (Deher 1987).

Un litro diario de cerveza puede llegar a aportar un 60% de la ingesta recomendable de fibra soluble y puede complementar el aporte de fibra de otros alimentos, como los cereales, muy ricos en fibra dietética insoluble.

Maltodextrinas

Su concentración habitual es del 2,6-3,5% del peso de la cerveza. Las maltodextrinas tienen, como fuente energética, una posible propiedad funcional importante, lo que ha promovido su aplicación en fórmulas de bebidas para deportistas que practican disciplinas que exigen esfuerzos prolongados. Cuando se formulan bebidas de este tipo con glucosa, este carbohidrato pasa rápidamente a la sangre, lo que produce una fuerte subida de la concentración de glucosa que induce la secreción de las hormonas que metabolizan esta substancia. Si la subida ha sido muy puntual (en forma de pico agudo) las hormonas metabolizan y agotan rápidamente el substracto y permanecen en la sangre por algún tiempo, dando lugar a una hipoglucemia, que es justamente el cuadro que trata de evitarse con la ingestión de la bebida.

La formulación de bebidas con maltodextrinas corrige la posibilidad de hipoglucemia, ya que la maltodextrina se metaboliza lentamente liberando unidades de glucosa que pasan progresivamente a la sangre, y dan lugar a un pico de concentración de glucosa en sangre menos elevado y mas extendido.

Esta posible propiedad de las maltodextrinas, entre otras propiedades de las cervezas, ha sugerido la propuesta de que tanto las cervezas normales, como las cervezas sin alcohol y diversos extractos de malta, puedan considerarse como bebidas para deportistas (Piendl, 1990).

Sodio

La cerveza es una bebida con muy bajo contenido en sodio y, por tanto, muy adecuada para participar en las dietas hiposódicas. El valor promedio de 33 mg/l de sodio citado por Piendl parece bien ajustado. Según este valor, la ingestión de un litro de cerveza sólo contribuye en un 6,6% del máximo admitido en una dieta hiposódica estricta.

A título de comparación se hace constar que este contenido en sodio de la cerveza es similar al promedio del agua potable y 16 veces inferior al de la leche. La relación de potasio a sodio en la cerveza, según datos del citado profesor Piendl, es de 15,7, lo que le confiere un fuerte efecto diurético (Galles et al., 1998). Estos valores hacen que la ingestión de cerveza pueda y deba ser recomendada en la confección de diversas dietas hiposódicas.

PROPIEDADES DE LA CERVEZA

Cualidades

La cerveza apaga la sed, refresca y tiene un efecto reanimante. A ello contribuye su alto contenido en agua, la presencia de minerales y electrolitos, su contenido de dióxido de carbono (refresca), ácidos orgánicos, la baja temperatura y los valores favorables de ósmosis.

Desde un punto de vista de nutrición fisiológica, la cerveza no es un alimento completo, pero es un complemento valioso por sus vitaminas, hidratos de carbono, aminoácidos, bajo contenido en sodio para dietas contra la hipertensión, y otros elementos traza importantes para la vida.

El consumo moderado de cerveza disminuye la excitabilidad y facilita la relajación. Por otra parte, es estimulante y mejora el humor y la cordialidad. Este efecto se debe, entre otras cosas, a la presencia de etanol , sustancias alcohólicas, componentes de lúpulo y componentes fenólico.

La cerveza cumple todos los requisitos higiénicos, debido a que no es posible que en ella se desarrollen microorganismos patógenos. La presencia de alcohol, de sustancias amargas y de componentes fenólicos tienen un efecto beneficioso..

La Nutrición

La cerveza se digiere fácilmente. Sus componentes se absorben y asimilan fácil y rápidamente por el organismo.

El consumo moderado de cerveza disminuye la retención de agua y es un excelente diurético. Sin embargo, y a pesar de las numerosas investigaciones hechas al respecto, no se sabe qué componente individual es el responsable.

El Sistema Circulatorio

Las personas que consumen cerveza de forma moderada tienen una menor incidencia de enfermedades de corazón que los alcohólicos y abstemios.

Debido a su presencia de alcohol, la cerveza aumenta el suministro de sangre al cerebro, dilata los vasos coronarios, aumenta la eliminación de orina al facilitar el suministro de sangre a los riñones y dilata los vasos sanguíneos de la piel.

La hipertensión

El consumo de cerveza se recomienda a las personas con tendencia a padecer hipertensión o que tienen una alta concentración de lípidos en la sangre, pero que pueden consumir alcohol con moderación.

La Obesidad

Beber cerveza promueve la secreción de jugos gástricos, facilita la digestión y estimula el apetito por las sustancias amargas del lúpulo.

Los efectos beneficiosos de la cerveza se pueden aplicar a algunas dietas. Tiene un contenido de sodio muy bajo, así como de proteínas y calcio, y no tiene grasa ni colesterol, por lo que es muy apropiada para personas que estén obligadas a seguir dietas bajas en sodio, proteínas, calcio y colesterol.

La Mujer

El consumo moderado de alcohol retrasa la aparición de la menopausia en una media de dos años 23.

En el estudio realizado entre 1991 y 1993, y en el que participaron más de 2.000 mujeres con edades comprendidas entre los 45 y 49 años, se pudo comprobar la existencia de una estrecha relación entre consumo de alcohol y nivel hormonal; cuanto más alcohol afirmaba una mujer beber, más alto tenía su nivel de estrógenos, lo que se traducía en un retraso de la menopausia. Este estudio confirma los resultados obtenidos en otro estudio realizado en 1988 en Chile.

Las Personas Mayores

El consumo moderado de cerveza es particularmente beneficioso para las personas mayores sanas, debido fisiológicamente, a las características sedantes, de inducción al sueño, vasodilatadoras y diuréticas. También mejora el equilibrio mental.